Encuentra la calma


Encuentra la calma

La calma es nuestra verdadera naturaleza, esto quiere que esta en todos nosotros. Hay días en los que nos sentimos muy tranquilos y a pesar de las diferentes situaciones que se presentan logramos mantener la calma, pero existen también esos días de mucho estrés, mucha cafeína y pocas horas de sueño, esos días cuando la calma es solo una idea inalcanzable.

Todos nosotros podemos cultivar ese sentido de clama, esta misma nos da la capacidad de reponernos de las inevitables situaciones de la vida. 

Cuando tenemos la capacidad de regularnos a nosotros mismos, podemos satisfacer necesidades básicas de seguridad, satisfacción y conexión. Así que debemos regular nuestros pensamientos, sentimiento y acciones para mantener la calma a pesar de las múltiples tormentas que nos puede traer la vida. Cada vez que sentimos miedo, enojo o impotencia, nuestro sistema nervioso simpático se activa, porque busca protegernos (así la amenaza no sea real) entonces aquí es cuando debemos poner en practica nuestra habilidad para mantener la calma. 

Relájate y céntrate. Sabemos que la vida es como una montaña rusa y nos presenta situaciones que pueden llegar a movernos todo el piso, pero sabemos que lo que debemos hacer es seguir adelante, sin perder nuestro nivel de compromiso con la vida, con nuestro propósito y con nuestros sueños. Para lograr esto debemos tener la capacidad de relajarnos, digerir y tranquilizaros. Una técnica muy buena para esto es encontrar puntos de anclaje, estos los encontramos observando de que manera nos relajamos mas fácilmente, puede que a mi me resulte bien cerrar los ojos y tomar 5 respiraciones profundas, como puede que a ti te resulte contar hasta diez, imaginarte un paisaje, etc. Lo mas importante para lograr encontrar esto y volver a nuestro centro de forma mas eficientes es dedicándonos unos minutos o mas para relajarnos profundamente varias veces a la semana. 

Aquí te doy algunas alternativas para que recobres la calma luego de que se te están subiendo las emociones a la cabeza. 

Extiende la exhalación: Nuestra exhalación y nuestro sistema nervioso parasimpático están estrechamente relacionados, por lo que al hacer que la exhalación sea más prolongada que la inhalación, activa nos ayuda a volver a la tranquilidad ya que comienza a calmar nuestro SNP.

Libera la tensión: Comienza por observar tu cuerpo, reconocer donde hay tensión, puede ser en los hombres o quizás en la mandíbula. Luego toma varias respiración y observa como con cada exhalación la tensión sale de esta zona y se va relajando cada vez mas.  

Usa las imágenes: Tenemos la capacidad de amplificar y disminuir el estrés en mayor medida por la forma en que manejamos el diálogo interno que tenemos en diferentes situaciones. Centrarse en las imágenes puede provocar un cortocircuito en este circuito interno, a menudo negativo.

Aclara que es lo que te produce miedo: ya que en realidad la ansiedad nace de este, necesitamos aclarar y darle la cara a ese miedo para lograr superarlo. El miedo les ayudo mucho a nuestros antepasados, les alertaba si su vida estaba en peligro, ahora también nos funciona para mantenernos a salvo, pero también para crearnos ansiedad cuando en realidad la amenaza no es real.

Para ayudarte a aclarar este miedo puedes tener un diario o hablar con alguien sobre el. Hazte algunas preguntas, como ¿de donde viene?, ¿Qué tan grande es? Y explóralo por completo. Luego descubre que tan probable sea que suceda y se muy honesto contigo mismo, ahora ¿Qué seria lo malo que puede suceder si tu miedo se cumple?, después de este ejercicio seguro encontraras que el miedo no es tan grande como lo imaginaste y que no tiene porque causarte tanta ansiedad. 

Después de que tengas tu miedo mas claro, puedes encontrar herramientas para ayudarte a manejarlo. 

Hay 1 comentario

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  1. 1
    Yamila

    Realmente encontre este blog y entre a esta sección cuando más lo necesitaba. Sabias palabras, muchas gracias por este maravilloso escrito en el cual me puedo apoyar.

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